23 de noviembre de 2016

Medianoche





No. 
A veces no es suficiente.

Un suspiro. El relajo.
La casa quieta. La respiración de Salvador.
A veces un grillo acompaña. O dos.

Quisiera dormir. Siempre.
A veces no duermo.
A veces el cansancio.
Pero a veces es más la paz.

Encuentro mi espacio perdido.
Dura unos minutos.

La casa. El hijo. El marido.
Agota.

Mas tengo todo lo que siempre he querido.

No lo quiero cambiar.


19 de marzo de 2016

Un corazón enorme






A veces me pregunto, ¿por qué Dios me ha dado un corazón tan grande,
capaz de querer a aquellos que ya no están?
La desdicha de ver sus caras, recordar los momentos y que sean eso...
Sólo recuerdos.

Un corazón enorme que guarda cariños duraderos, de personas que ya fueron,
de personas que tienen sus vidas muy lejos de la mía. 

Y no creo ser la única persona que se pregunta
¿Acaso se acordará de mí?
¿Tendrá esas ganas guardadas de saber cómo estoy?
¿Sonreirá con el recuerdo de mi persona, sea cual sea que haya sido nuestra historia?

Amistades, viejos amores e incluso antiguos colegas de trabajo. Conocidos. Todos ellos.

Es que tengo la mala costumbre de encariñarme mucho y pronto, y a pesar de las decepciones, conservo lo más puro: el cariño propiamente tal.

Quisiera no tener un corazón tan grande
porque, son en esos momentos de soledad
cuando todos los fantasmas aparecen
y emerge la melancolía de los buenos tiempos pasados.


Un saludo a todos aquellos que, en algún momento de sus vidas, se cruzaron con la mía.


21 de enero de 2016

Mis Amores: 'H'


"Es tan corto el amor y tan largo el olvido". 
Pablo Neruda




Mi amor por 'H' comenzó cuando yo tenía 13-14 años, aprox. Mi mejor amiga por esos años, la Natty, se había cambiado de casa a una villa cercana, como a 15 minutos caminando desde la mía. Fue por el año 2002, y lo recuerdo porque no aparecí en el censo de ese año, por haberme quedado a dormir en su casa nueva.

Un día, la familia de mi amiga hizo la inauguración de la casa e invitaron a sus familiares y algunos amigos. Allí conocí a 'H'. Era un niño regordete, con los ojos azules más hermosos que había visto nunca. Él se sentó en el sillón a ver tele y de ahí nadie lo movió.

Pasaron los años y yo siempre leseaba a mi amiga y le decía 'Mándale saludos a tu primo'.
Hasta que, a principios del 2006, mi amiga me da el MSN de 'H'. Obviamente, lo agregué en seguida. 

Al principio me costó acercarme a 'H', porque hablaba muy poco, pero conforme al tiempo se fue soltando y nos hicimos 'amigos'. Comentábamos sobre música y siempre me pedía que le enviara resúmenes de libros. Él iba en 4to medio y yo ya estaba en 1er año de universidad. 

Sí, fue ese año que pololeaba con 'JP'. Sin embargo, las conversaciones con 'H' no pasaba más allá de la buena onda, siempre por MSN, nunca nos joteamos ni tampoco nos juntamos y él sabía que yo estaba pololeando. De hecho, mi amiga Natalia siempre me invitaba a la casa de 'H', porque se juntaba la familia allá todos los sábados y yo siempre le decía que no. Una, porque estaba pololeando, y dos, porque sabía que la familia de 'H' eran de plata y yo me sentía poca cosa. 
Su papá salía en el comercial de Cafiaspirina (la del fontanero que destapaba cañerías), porque el caballero era (es) un conocido y excelente cardiólogo. 

Para finales de ese año 2006, la vida me da un nuevo giro: 'H' me invita a su gala de 4to medio. Yo no lo encontraba buena idea, a pesar de que quería ir, sabía que todo iba a resultar mal. Sin embargo, 'H' insistía.
Yo le pregunté a 'JP' que qué le parecía la idea, y como nunca fue celoso, me dio permiso para que fuera, siempre y cuando me portara bien.

A los pocos días me enteré de que 'H' había comenzado a pololear con una muchacha de su curso, por lo que le dije que fuera con ella y así yo saldría de esa situación tan incómoda. Lamentablemente, él me dijo que su polola ya tenía invitado a alguien desde hace tiempo, que el fulano ya se había comprado terno y todo y que 'por fa, por fa' fuera con él. Yo le inventé mil chivas para no ir, pero él insistente, me llamó una mañana ¡y me hizo hablar con la polola misma!. La muchacha me pedía que fuera con él y me repitió lo mismo que me había dicho 'H'. Fue así que le terminé diciendo que sí, pero con la condición que no me dejara sola, porque yo no conocía a nadie.

Todo lo que pasó esa noche de la gala está escrito en esta entrada de blog: 

A tu sonrisa burlesca, Hojas de Melisa


Después de esa noche, todo había cambiado, a mí me gustaba 'H' y no podía seguir con 'JP'. Pasaron un par de semanas y tuve que confesar que sentía cosas por 'H'. 'JP' estaba devastado y terminamos nuestra relación.
Por mucho tiempo, él me odió mucho. Hizo mi vida imposible en la universidad, el Pack12 se separó en dos grupos, los que me apoyaban y los que me odiaban y lo apoyaban a él.
Fue tanto su sufrimiento que cambió completamente como persona y ya casi no quedan rastros de quien era cuando yo lo conocí. 
Pasaron alrededor de 2 años, después que terminamos, en una fiesta que hizo una compañera en su casa y que asistió todo el Pack12, que nos reencontramos con 'JP'. 
Esa noche hablamos mucho y yo le conté lo que él nunca me permitió contarle: Qué es lo que había pasado esa noche en la gala. 

- Fueron unos cuantos besos, nada más. 
- Yo pensé que te habías acostado con él.
- No, para nada. Si terminé contigo fue porque una vez nos dijimos 'si nos empezaba a gustar alguien más, esto se terminaba.' y eso fue lo que hice. Yo no terminé contigo para estar con él. De hecho, él estaba pololeando en ese momento también, ¿te acuerdas que te dije?

Desde ese día, volvimos a mantener contacto y de vez en cuando hablábamos. Nos juntamos un par de veces a tomar una que otra cerveza, pero todo era muy distinto. Él había cambiado, yo había cambiado y no teníamos casi nada en común. 
Lo último que supe de él es que se fue a vivir a Estados Unidos, que tiene una novia allá y, tal como me lo dijo él mismo, se va a casar. 
Es increíble pensar que desde que lo conocí, ya van a pasar casi 10 años...


Durante el verano del 2007, 'H' y yo seguíamos conversando. Él terminó con su polola y casi al poco tiempo comenzamos a salir.

Fueron casi 4 años de pololeo. Con él me di cuenta que nunca me había enamorado antes de alguien, porque a él lo amé tanto, que me dolía cada célula de mi cuerpo. No exagero.
Fueron casi 4 años de altos y muchos bajos. 
Conocí la otra cara de mi país, conocí a la gente de plata y sus círculos, sus gustos y lujos, pude presenciar y experimentar lo que era nacer en cuna de oro y lo fácil que era la vida cuando los papás te daban de todo. 
También conocí lo que era la humillación, las relaciones que eran cotilleo de las fiestas familiares, la mamonería y la impotencia. 

Como estaba muy enamorada, ciegamente enamorada, viví muchas cosas que en su momento se sentían mal, pero por estar con él las soportaba. Yo cambié como persona, también. Dejé de lado a todas mis amistades, rechazaba sus invitaciones a carretear, sólo para poder estar con 'H'. Casi me creí ser uno de ellos y empezaba a dejar de ser humilde. Oh sí, la plata corrompe. Pero yo no entendía, en esos momentos, que nada de aquello me pertenecía, que todo era frágil y que de la noche a la mañana todo podía volver a cambiar.

Yo creo que él me amó los primeros 2 años del pololeo. Fuimos felices. Salíamos a todas partes, me invitaba a comer, a la playa, a carretear con sus amigos cuicos. 

Recuerdo cuando estudiaba Ingeniería en Beauchef y yo lo iba a buscar a la facultad después de salir de clases. Partía desde mi Universidad hasta la suya. A pata, caminaba varias cuadras y lo esperaba en las banquitas. Nos comíamos unas 'HareBurgers' que vendía un Krishna a la salida de la Facultad, o íbamos por unos dinámicos a Gorbea. Por $500 pesitos te daban un completo XL con una mayonesa casera ¡ex-qui-si-ta!.  

Yo lo llegué a conocer tanto que sabía todos sus gustos, podía saber qué pensaba y conocía de memoria y al tacto cada parte de su cuerpo. 
Lo amaba tanto que muchas veces tuve problemas con mi familia y su familia, por nuestra relación, pero a mí no me importaba.

Durante nuestro 3er año de pololeo, las cosas fueron cambiando. Él entró a estudiar Medicina a la Chile (se cambió de carrera) y todo fue empeorando. Él ya no se interesaba tanto por mí, pero yo no quería darme cuenta. 
Fue para ese entonces que empezó a hacer amistades nuevas, otros muchachos que, como él, eran de plata. No me agradaban. 

Dentro de ese grupo estaba la famosa Cata Cuevas. Una muchacha muy linda, de pelo rojo, bajita y pecosa. Tenía una sonrisa hermosa y era muy simpática. Se hicieron muy amigos con 'H'. A mí me caía muy bien, ella se portaba bien conmigo, así que no me preocupé.

Para una fiesta de la Facultad de Medicina, 'H' me dijo que sus compañeros se irían a quedar un fin de semana a su casa, porque había no sé qué campeonato y que por las noches había fiesta en la Disco Cadillac. La primera noche yo no fui, no recuerdo por qué. La segunda noche, estábamos en la casa de 'H' y él me decía en secreto: - Me tienen aburrido estos weones. Para todo me llaman y no me dejan tranquilo. 
Quedamos en no ir al carrete esa noche, pero los amigos sí fueron. 
A la noche siguiente los acompañé a la fiesta. ¡Fue de lo peor! A mí nunca me han gustado las discos, por lo que no me emociona ir a una. Con el grupo entramos y nos fuimos a un segundo piso, que estaba más piola que abajo con todo el gentío. 
Los amigos de 'H' comenzaron a bailar y yo me puse a bailar con 'H'. Al poquito rato, él me dice: 'Baila con el Gabriel' el amigo gay del grupo. Yo le dije que no, que por qué. Él quería bailar con la Cata Cuevas. 
La mina, sin mentir, bailaba como puta. Les ponía el poto encima, les subía una pierna... era una verdadera puta bailando reggeaton. 
Tarde esa noche, nos devolvíamos a la casa de 'H'. La Cata había salido sin chaqueta y venía entumecida. Él, galantemente, la fue abrazando desde que nos bajamos de la micro, hasta que llegamos a su casa.

Pasaron unas semanas o meses - sinceramente ya no lo recuerdo bien - en que 'H' estaba muy extraño y ya sin dudas, no me pescaba para nada. Me rechazaba para hacer el amor, no me decía que me amaba, nada. Fue por noviembre del 2010, que una noche le dije: Te amo. Silencio. Le dije 'Yo también te amo' a modo de autorespuesta. Me miró fríamente y me dijo: Sí, sí, también te amo. Pero su voz reflejaba que no lo decía de corazón.

Esa noche, después que me fue a dejar a mi casa, mi mente era un pozo lleno de dudas y comenzaba a imaginar cosas terribles. Lo llamé para saber qué estaba pasando, pero él no me quería decir nada, que mañana hablábamos. Insistí hasta que tuvo que confesarlo: Ya no estaba enamorado de mí.

Al día siguiente fuimos para su casa y estuvimos mucho rato abrazados en su cama. Yo quería que ese momento no terminara nunca. No quería despegarme de él. 
Bajamos a tomar once y yo no podía comer nada. Mi suegra me mira y me pregunta '¿Qué te pasa Ximena?', pero no pude responderle nada. Sólo la miré con lágrimas en los ojos y un dolor muy grande.
A la hora de irme, bajé a despedirme de todos, de mis cuñaditos chicos, de mi suegro y de mi suegra, que no entendía nada.
Me fue a dejar a mi casa y ahí todo se terminó. Nunca me explicó por qué dejó de amarme, pero me dijo que para cualquier cosa, lo llamara y que él estaría allí.

Pasó una semana o dos, y en su Facebook empezaron a pasar cosas que no me gustaron. En todas sus publicaciones la Cata Cuevas le ponía 'Me gusta' y le comentaba todo. Él, por su parte, hacía lo mismo en el de ella, hasta que en una publicación, uno de sus amigos los delató y se dio a entender que algo había entre los dos.

Lo llamé inmediatamente y lo enfrenté:

- ¿Te gusta la Cata Cuevas?
- ¿De qué hablas?
- ¡¿QUE SI TE GUSTA LA CATA CUEVAS?!
- Sí, me gusta.

Mi mundo se derrumbó por completo. Mis esperanzas de volver con él se hicieron 0 y, por primera vez en mi vida, tuve un ataque de pánico.

No miento al decir que yo era una mujer muerta en vida. Lloré, lloré y lloré por meses. Lloraba en la cama, lloraba en la micro camino a clases, lloraba en las clases, lloraba camino a casa, y seguía llorando hasta que me quedaba dormida. 
Mi cabeza era una tortura, porque sólo podía verlos a ellos dos, felices - porque sí, luego empezaron a andar- los imaginaba todo el tiempo y yo sólo quería morir. Incluso en los sueños, los veía juntos, todos los días, todas las noches, en todos los sueños, ellos juntos.
¿Por qué no vi las señales? Ese día en su casa, cuando no quisimos ir al carrete con los compañeros, ella se acostó con nosotros y mientras conversábamos, le hacía cariño en el pelo. Cuando le pregunté que con quién había bailado la primera noche del carrete en la Cadillac, me dijo que con la Cata Cuevas. Por eso quería bailar con ella la noche que fue conmigo, por eso la abrazó cuando ella tenía frío, por eso dejó de amarme.

Pasó tanto tiempo, tanto, tanto... si no fuera por mis amigos, esos que yo dejé de lado y que me recogieron del piso cuando estaba muerta en vida, yo no sé qué hubiera sido de mí. Ellos me sacaron a carretear por todo Santiago, me ayudaron a distraer mi mente y a sacarme adelante. 
Fueron años los que demoré en superar esa ruptura, y a pesar de que salí y pololié con otros hombres, le tenía mucho miedo al amor. 
Fue hasta un par de años que mi vida se normalizó y superé ese amor tortuoso.

Sí, una vez tuve la oportunidad de volver con 'H'. Al mes de terminar con él, me pidió que nos juntáramos para devolverme algunas cosas. Yo había perdido unos 12 kilos, porque obviamente no comía nada de nada, por la depresión. Nos juntamos en Los Leones, a la salida del metro. Me invitó al Starbucks a tomar desyuno, le dije que no, que comiera él. Lo acompañé. Allí le entregué una bolsa con todas las cosas que no quería tener de él, sobre todo una foto que me pidió que le devolviera. Miró el contenido de la bolsa, sacó la foto y me devolvió el resto. 

- Eso es tuyo, yo te los di. Quédatelos.
- No los quiero.

Quise agarrar la bolsa e ir a botarla al basurero más cercano, pero no pude hacerlo, eran objetos que aún significaban mucho para mí.

Después me pidió que fuéramos a su auto, fuimos. Allá me pasó una bolsa grande con cosas. La revisé. Saqué lo que era mío y le devolví el resto. 

- Eso también es tuyo - Eran unas prendas de ropas que nunca habían sido mías.
- No es mío. De seguro que son de la Catalina.

Quedó petrificado. Tomó la bolsa y la tiró en el maletero.
Ya me estaba despidiendo de él, porque yo no quería hacer más difícil las cosas para mí, pero no me dejó ir. Yo tenía que ir al trabajo y entraba a las 3. Eran como la 1 y pico.
Me dijo que nos quedáramos un rato conversando, que él me iba a dejar después. Yo le dije que no, gracias, pero insistió. Una no es de fierro.

Conversamos de varias cosas, principalmente de cómo estábamos, la familia, los amigos, etc. Nada sobre 'nosotros'. Se pasó la hora y me fue a dejar. No le permití dejarme en el trabajo y cuando íbamos llegando a la entrada de metro Irarrázabal, justo da roja el semáforo de la esquina y le dije: Acá me bajo. Agarré mis cosas y en lo que bajé me toma del brazo. Le digo ¡Chao! y me fui, veloz al metro. 

A los pocos días me envía un correo y me dice que seguía enamorado de mí. Yo le respondí que no debió decirme eso, que sólo lograba hacerme más daño.

En marzo o abril del 2011, me manda un SMS diciéndome que Manuel García estaría en la fiesta mechona de su universidad y me pregunta si quería ir con él. Yo estaba en clases ese día, salía a las 3, que a esa hora lo llamaba. Salí de clases, lo llamé, no me contestó. 
En realidad, yo tenía planes de juntarme con unas amigas y acompañarlas a cortarse el pelo, y no sabía qué hacer, si ir con ellas, o juntarme con 'H'.

Mi cabeza y mi corazón me dijeron: No vayas con él. 
Me fui con mis amigas y a eso de las 5 de la tarde me llama para preguntarme si iba o no.
Claramente, le dije que no, que no debía estar allí. 
¿Con qué cara iba a encontrarme con todos sus compañeros, o con la tal Catalina? ¿Merecía hacerme ese daño? Sentía que iría a humillarme como mujer si lo hacía.

Así fue que dejé pasar la oportunidad de volver con él.

Con el tiempo, él terminó con la Catalina. Ahora lleva años pololeando con otra muchacha, también pelirroja (¡ésta es natural!) y de su misma clase social.

Me bloqueó de todas partes, nunca más volvimos a hablarnos, yo lo superé (¡Libre al fin!) y de esa relación sólo saco una cosa:

Los malos Karmas se terminan pagando tarde, y en mi caso, muy temprano.
Pagué, con la misma moneda, todo el sufrimiento que le causé a 'JP'.







15 de diciembre de 2015

Mis Amores: JP




"Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, 

pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama".

Georges Courteline





Después de la ruptura con 'G', sufrí tanto que comencé a canalizar todo ese sufrimiento en conquistar nuevos amores. Ya nada me importaba. Yo solo quería pasar la pena...

Se acercaba el verano del 2006, y conocí a 'P' en una fiesta. Me gustó porque era 'aggro' y tenía una pinta de mino dark que me atraía muchísimo. Tenía un piercing en la lengua... Ufff!... Salimos un par de veces, yo fui a su casa, él fue a la mía y se notaba que él quería algo más serio conmigo, pero yo no estaba interesada en eso. Yo seguía pensando en 'G'.
De un momento a otro me desaparecí y nunca más volví a saber de 'P'.
Claro, una vez me lo encontré en una micro, pero camufladamente me escabullí entre la gente y no me vio. 

Ese verano también conocí a Manuel. Un amor de verano corto, pero intenso. No voy a entrar en detalles sobre él. Manuel es especial.

En toda la locura de ese verano, en los que estaba ad portas de entrar a la universidad, seguía pensando en 'G' y buscaba las formas para poder olvidarme de él.

En el 2006 entré a la universidad y allí conocí a varios amigos con quienes luego formamos un grupo llamado 'El Pack12', porque eramos como unos 12 huevones mechones de la carrera de Pedagogía en Inglés. 

Dentro de ese grupo estaba 'W' y a mí él me gustó. Era histriónico, bueno para la talla y los chistes, conocía mucho sobre música y se parecía mucho al Claudio Valenzuela de Lucybell.
En un carrete que hicimos en la casa de la Jacque, donde asistió casi todo el Pack, no sé quién puso música y varios nos pusimos a bailar. Yo estaba de lo mejor bailando con mi amiga Lili, cuando de pronto se nos acerca 'W'. Como mi amiga sabía que me atraía 'W', se fue y me dejó bailando con él.
Todo iba bien, yo en las nubes porque él estaba allí, seduciéndome, pero todo se arruinó hasta que 'W' se me acerca para darme un beso y yo le corrí la cara. "Qué fácil" fue lo que pensé y me fui. Perdí todo mi interés por él.

Así pasé esos meses, sintiendo que cada muchacho que conquistaba, era una pequeña venganza. Me subía el ego, para qué les voy a mentir.

Una noche el Nacho hizo una fiesta en su casa y fui. Allí estaba 'G' y, por alguna extraña razón, estaba especialmente atento conmigo. Me sacó a bailar y hasta bebida me fue a buscar. Yo lo encontraba muy raro, pero me dejaba querer.
Esa noche no nos despegamos y bailamos juntos hasta que amaneció. Bajo una colcha, en el patio del Nacho, mientras varios dormían, nos pusimos a conversar de lo nuestro y decidimos pensar si volveríamos. Quedamos de juntarnos un día X y decirnos si queríamos o no volver a pololear. Yo me sentía muy feliz.

Fue en esa época en que conocí a 'JP'.

Miguel, compañero mío de la universidad y gran amigo hasta la fecha, prestó su casa para un carrete del Pack12. Él vivía muy cerca de mi casa, por lo que me dijo que me pasaría a buscar para que fuéramos a su casa.
Cuando llegaron a mi casa, estaban Miguel, Chio, Patty, 'W' y 'JP'.
Resulta que 'JP' es es el hermano mayor de 'W'.

Camino a la casa de Miguel, íbamos todos tonteando y el par de hermanitos me tomaron por los brazos y salimos corriendo por uno de los pasajes, muertos de la risa, como si hubiésemos estado volados.
Encontré esa cercanía extraña en un chico que venía conociendo, pero agradable.

Así como continuaba la noche, nos encontrábamos todos jugando cartas, tomando y fumando como chimenea. Luego los chicos deciden ir a comprar más copete y nos quedamos solos con 'JP' jugando a las cartas.

- Me dijeron que te gustaba mi hermano- Rompe el hielo 'JP'.
- Mmmm... sí, algo, ¿Por?
- Sólo te advierto que no le hagas daño, porque él ya ha sufrido mucho. Si no, te las verás conmigo - Me dice impertérrito, mientras seguía jugando a las cartas.

Lo quedé mirando con cara de asombro, pensando '¿Qué weá se cree este weón?'. Le lancé encima las cartas que tenía en la mano: 'Ya no quiero seguir jugando contigo.'

Me fui al sillón indignada y 'JP' me siguió.
Sentí un odio tan grande por él, porque no lo conocía y no era quien para amenazarme así. Me sentí tan mal que me puse a llorar, mientras 'JP' trataba de bajarle el perfil a lo sucedido. Al poco rato llegaron los chicos y nos vieron. Para pasar un poco el mal rato, salí a la terraza y 'JP' fue conmigo.

-¿Por qué te enojaste tanto con lo que te dije?
-¡¿Cómo no alterarme, si ni te conozco y me estas amenazando?!

Estuvimos mucho rato conversando, hasta que se aclaró el asunto. No sé por qué decidí contarle todo lo que me atormentaba y le conté sobre 'P', sobre 'W' y sobre todo 'G'. Le dije que yo no estaba ni ahí con su hermano, que sólo me había atraído, pero que en verdad yo quería a 'G', pero que él me había hecho sufrir mucho y ahora no sabía si debía o no volver con él.

- Pero... ¿Qué es lo que quieres tú? Tienes que decidirte por uno, pero hazlo para que tú seas feliz.

No pudo decirme algo mejor en ese momento. De pronto me di cuenta que ninguno de esos muchachos me haría feliz y que con 'G' no valía la pena volver.

- Gracias, de verdad, gracias por tus palabras.
- Está bien, ahora ven y dame un abrazo.

Fue un abrazo hermoso. Me sentía tan aliviada y agradecida con él, y lo abracé muy fuerte. Él, por su parte, también me tenía abrazada muy fuertemente. No recuerdo cuánto tiempo pasamos así, abrazados.

Con sus ojos negros brillantes me mira y me dice:

-¿Por qué me abrazaste tan fuerte?
- No sé. - le dije con una sonrisa - ¿Y tú?
- Porque a veces soy un hombre muy solitario...

'JP' era un hombre joven de 21 años, estudiaba Derecho, de poros revolucionarios y un poeta de alma. Vivía una vida muy sencilla y eso le era suficiente. Era un muchacho un tanto hippie, orgulloso de su Parral natal.


A los pocos días se cumplió la fecha que con 'G' habíamos acordado. Nos juntamos en uno de los pasajes de la villa y todo cambió para siempre: Ambos concordamos que no debíamos volver y que nos deseábamos lo mejor.
Con el tiempo nos seguimos viendo, nos juntábamos de vez en cuando a tomarnos alguna cerveza, conversar y reír muchísimo. A ambos nos da pena recordar esos viejos tiempos, porque si no hubiéramos sido tan tontos, otro gallo cantaría.
Hoy en día 'G' es feliz, se casó y tiene una hermosa bebita.

Siguiendo la historia con 'JP', nos seguimos comunicando por MSN y correo electrónico.
Él asistía a otra universidad y vivía junto con 'W' en una pensión a unas 6 cuadras de donde estaba mi universidad.

Recuerdo un día haber estado en mi pieza conversando con mi amiga Paola sobre todo lo que había pasado y de pronto me vi hablando mucho sobre 'JP'.

- Oye, weona, pero ¿A ti parece que este mino te gusta, cierto?
La miré con cara de asombro, porque ella se dio cuenta antes que yo.
- Pucha, ¡parece que sí!

Poco a poco nos fuimos conociendo y conversábamos a diario. Este fue el primer poema de su autoría que me envió:



Conversándole al aire

Santiago Paz



¿Por qué estás en mi cabeza?
Yo no te quiero ahí.
Te quiero lejos de mis pensamientos
Fuera de mi imaginación
De los sueños que de noche tengo



¿Por qué no te vas a otro lado?
Insistes en meterte por ahí.
¡Deja tranquila a mi cabeza!
Vete de mi mente
No te quiero enclavada ahí.



¿Sabes donde te quiero?
Pegada en el sabor de un beso
Tomada de mi mano
Abrazada a mi cuerpo
Desvanecida en una voz.



Allí es donde te quiero
No en mi mente
Ni en un pensamiento.
Te quiero de carne y hueso
No en una maquinación.



¿Qué vas a saber tú?
Ni siquiera me oyes.
Ni siquiera lo sabes
Ni siquiera me ves
Solo sabes soledad.



¿Sabes cómo estoy?
¿Entiendes cómo estoy?
No, no lo sabes.
Eres sólo mi imaginación
No es más que un sueño.



Ni eso eres.
No eres ni un sueño.
Eres otra cosa.
Estás allí.
Pero no me ves.



No eres ni un producto
De un mísero sentimiento.
Eres un deseo.
Y no sé si los deseos
Pueden ser de verdad. 







A los pocos días pasó a saludarnos a la universidad y ofreció acompañarme hasta mi casa.
Ese día me dio el primer beso, en la escalera de salida del Metro Las Rejas.

Comenzamos a andar y al poco tiempo me pidió pololeo.

Me gustaba estar con él. Después de la universidad me pasaba a la pensión y pasábamos las tardes enteras haciendo el amor. Los dos piluchos, tirados en el piso, con la ventana abierta, el sol nos calentaba el cuerpo, mientras nosotros nos dejábamos seducir por el sabor de un cigarro compartido.

Éramos felices con lo que teníamos, y aunque casi siempre andábamos sin ni uno, nos las arreglábamos para salir y divertirnos. Paseábamos por Santiago y él me contaba cada detalle, como quien fuera un guía turístico y yo lo miraba asombrada.

Lo genial de 'JP' era que apañaba a todo y siempre estaba dispuesto a hacer cosas nuevas. Me gustaba que fuera bueno para cocinar, que no le molestara compartir conmigo sus cigarros, que un día que llegué empapada a la pensión, dejó mis zapatos calentando en un calefactor y me hizo el amor hasta que se nos hizo tarde, y tuvo que acompañarme a la casa y mi papá nos retó mucho por la hora.

Nunca olvidaré que una vez trabajó de extra en un comercial de la Roja rumbo a Sudáfrica 2010, y con la plata que ganó, me iba a comprar los pasajes para ir a Parral a conocer a su familia. Lamentablemente, mi papá no nos dio permiso.

Esos días que estuvimos separados, él en Parral con su gente y yo en Santiago, extrañándolo, nos compramos unos cuadernos y cada uno debía escribir cada día lo que hacíamos.
Yo le llené muchas hojas, que fueron a parar no sé donde cuando terminamos.

Yo aún conservo ese cuadernito que él me llenó de cartas y sonetos...








Todo fue cambiando para el final de ese año 2006 y por culpa mía.









Continuará...                 

6 de diciembre de 2015

Mis Amores: G




"Como ha plantado, recoge; así es el campo del karma".
Sri Guru Granth Sahib



Con mis amigas de la villa solíamos juntarnos por las tardes, después del colegio, a dar largas caminatas por las calles y pasajes del barrio. Podíamos caminar un par de horas, simplemente hablando de la vida, los chicos, el colegio, y un sinfín de temas del día a día. Yo tenía 17 años.

Recuerdo una noche en la que había salido con mi amiga Natalia y su prima Nicole, cuando por avenida Providencia nos encontramos con dos muchachos. Nos quedamos mirando, nos reímos y seguimos caminando. Al rato después, nos volvemos a encontrar con los mismos muchachos y se nos acercan. Eran Carlos e Ignacio. Ellos nos presentaron a sus otros dos amigos, Ismael y 'G'.

Comenzamos a formar un grupo y carreteábamos casi siempre en casa del Nacho. También los chicos nos acompañaban de vez en cuando en nuestras caminatas nocturnas o simplemente íbamos a lesear todos al Zanjón de la Aguada.

De principio, a mí no me gustaba 'G', sino Carlos, o más conocido como 'El Fanta', por ser tan blanco como un fantasma. 
Pero a Carlos le gustaba a la Natalia, y a Natalia gustaba del Nacho y Nacho gustaba también de Natalia. Pronto supe que yo le gustaba a Ismael -el más pequeño del grupo- y una noche, 'esa' noche, supe que también le gustaba a 'G'.

Con 'G' nos convertimos en muy buenos amigos al principio. A veces salíamos los dos o con la Natty a caminar. Nos gustaba mucho tontear por cualquier cosa y en las fiestas casi siempre bailábamos juntos. ¡Y sí que bailaba muy bien!
Sin embargo, no me había dado cuenta que yo le atraía.

Fue una noche de marzo, creo, en que se haría cambio horario (Horario de Invierno), por lo que en vez de ser las 00:00 hrs. del día siguiente, serían nuevamente las 23:00 horas del día en curso.

Yo venía llegando de la casa de mi abuela, cuando Jacqueline -amiga de la villa y a quién le presenté a los chicos, por lo que se había hecho parte del grupo- va a mi casa a buscarme.

- Weona, te vas a morir con la noticia que supe - Me dice la Jaco, sobreexcitada. 
- ¿Qué pasa?
- ¡El Mono me dijo que le gustabas! ¡Vamos, que te está esperando!

Mono era el sobrenombre de 'G'. Todos le decíamos así.
Acompañé a mi amiga, y estaban todos en el Zanjón. Yo hice como que no sabía nada y todo fue normal. De pronto, 'G' me pide que lo acompañe a su casa a buscar algo, así que fui con él.

Fue en ese momento, en el que estábamos solos, que me confiesa que yo le gustaba y me pregunta si quería pololear con él.
Fueron muchos los pensamientos que se me vinieron a la cabeza y me di cuenta que él era un gran chico, que siempre había sido lindo conmigo, que me gustaba su sonrisa y la pasábamos bien juntos. 
Le dije que sí.

No recuerdo muy bien cuántos meses duramos juntos, pero no fueron muchos. Sólo recuerdo con exactitud el día que hice que todo cambiara y hasta el día de hoy, nos ha marcado a ambos.

Estábamos sentados cerca del Zanjón, tirando piedras al agua, contemplando la noche. La situación era incómoda y él lo notó.

- Ximena, ¿Todavía me quieres? - Me preguntó con cara seria, pero con los ojos tristes.
Lo miré y sentí una gran pena, mas tenía que ser honesta.
- Te quiero... pero sólo como amigo.

Desde días venía pensando que realmente lo veía más como un amigo que como un pololo, pero no me atrevía a terminar con él. Cómo habré sido de fría, que él mismo lo notó.

Ese día terminamos, y yo seguí con mi vida. Los del grupo me habían dicho lo mucho que lo había herido, que 'G' estaba muy triste.

Al poco tiempo, 'G' volvió a juntarse con nosotros y volvimos a ser amigos inseparables. Leseábamos juntos, nos reíamos de todo y poco a poco todo se fue dando vuelta. Llegó un punto en que lo que yo sentía por 'G' pasó a ser más que cariño de amistad y me fui enamorando de él.

El Karma supo ponerme en mi lugar. Era yo quien sufría por 'G'. Sin bien volvimos a pololear, ya nada era igual. 'G' poco se preocupaba por mí, salía a carretear con sus amigos y jamás me contaba lo que hacía. Sentía que estaba conmigo por estar, pero que él ya no me quería como yo lo estaba queriendo a él. 

Estuvimos juntos otros cuantos meses, hasta que una noche me pidió 'un tiempo' y todo se acabó.

Sufrí tanto...


Continuará...




































Pero siempre te he tenido un cariño especial. Lo sabes.


30 de noviembre de 2015

Mis Amores: M


“Hay que escuchar a la cabeza, pero dejar hablar al corazón”. 
Marguerite Yourcenar


Corría el año 2003. Yo tenía 15 años. 
Era una mocosa rebelde. Sí, pasé por la etapa 'Darks' y me creía 'Aggro'. Por esos tiempos se ponía de moda el Nu (New) Metal, los primeros peinados medios 'emo', los ojos intensamente delineados en hombres y mujeres, las mochilas llenas de parches de las bandas, cinturones, pulseras y collares con remaches. Ropa negra, roja y blanca. Yo era Aggro. 

Un día, mi mejor amiga Katty decide hacer una fiesta en su casa y allí conocí a 'M'.

Él era primo de mi mejor amiga. Él era Punky. 
'M' andaba con un amigo y ese día nos montamos en el furgón del papá de la Katty a lesear. Estaba 'M', su amigo, la Katty, su andante, la Pola y yo. 
Entre leseo y leseo, nos pusimos a jugar a las 'gomitas'. Todo bien hasta que se me ocurre sacarle una gomita de la boca a 'M' y pasé muy de largo y le mordí el labio. Me reí mientras él se tocaba el labio en señal de dolor, riéndose también. En la siguiente gomita me esperaba el primer beso de 'M'. 

Trato y trato de acordarme cómo comenzamos a pololear, pero no lo recuerdo. ¡Genial!
Será porque fue un pololeo medio fome, hay que decirlo. 
Por esos tiempos 'M' se estaba quedando en la casa de mi amiga. No iba al colegio, era un rebelde. Yo iba a la casa de la Katty a ver a 'M' o él iba a mi casa. 

Hacíamos lo que los 'pololos' hacen, salíamos juntos, siempre acompañados por mi amiga chaperona Katty. 
Lo que me gustaba de 'M' era que él era un chico 'Dark' como yo, y me gustaba poder comentar de música, gustos afines y ser unos odia/mundo juntos.

Recuerdo que la mamá de 'M' me quería mucho. En una oportunidad me mandó de regalo un letrerito hecho en tela y soft que decía 'Mi Pieza' y yo lo colgué en mi muro. Lo encontré de lo más tierno. 
No sé por qué ella me tenía tanto cariño. El segundo mejor recuerdo que tengo de ella fue cuando me gradué de 4to Medio y fue con su hermana, la mamá de la Katty, a la ceremonia (para ese entonces yo ya no era su nuera). Ella se sentó al lado de mi madre, quién le contó de la pelea que había tenido yo con mi padre y el por qué él no había ido a mi ceremonia de graduación. Al concluir el acto, ella se me acercó y me dijo que no estuviera triste: 'Una nunca debe depender de un hombre, porque no siempre se quedan al lado de una. Siempre debes ser independiente y feliz'. 
Ella murió de cáncer hace varios años atrás. 
Nunca la olvidaré.

En fin. La verdad es que hubieron pocos momentos lindos en mi relación con 'M', él no era muy atento y a veces pensaba que él no me quería lo suficiente.
Nuestra relación duró un par de meses. Terminé con él porque ya no lo quería como para seguir pololeando. 

Sólo conservo un recuerdo, el más lindo:

Habíamos empezado a pololear hace muy poco. Mi padre no me daba permiso para ver a 'M', pero con la Katty y la Pola nos la arreglamos para ir a visitarlo y nos pegaos el pique una tarde en micro a verlo a Huechuraba. Conocí su casa y a sus amigos. Fue una tarde muy linda.
De regreso a casa, la mamá de 'M' y él nos fueron a dejar a Maipú. Íbamos en la micro, y yo iba sentada al lado de él. Apoyo mi cabeza en su hombro y él me toma de la mano. La radio encendida, se escucha "Está lloviendo, ¿Quieres dar un paseo hasta casa?..."
"... Y te amo, te amo, te amo" mientras nos mirábamos a los ojos y sonreíamos...

Franco Simone - Te Amo





N. de A.: En este diario que escribí a mis 15 aparecen todos los detalles de esa relación. Fue divertido leer mis pensamientos más íntimos. Qué inocencia...