25 de mayo de 2012

Egocéntrica




Me pasa que me creo protagonista de mi propio 'reality show'.

No sé si a ustedes les ha pasado, pero muchas veces me imagino una güevada a lo 'The Truman Show' donde yo soy Truman y toda la gente a mi alrededor son actores y extras de mi vida. 

A veces me he pillado volteando en la calle para ver si alguien me mira, como si me conociera de toda la vida; o que la gente que habla bajito en el metro me va pelando; o que cuando salen de mi escena, ya no existen, como si de pronto desaparecieran.

Cuando me desnudo siento un leve pudor, porque creo que debe haber una cámara escondida en algún sitio, voyerista, grabando mi cuerpo imperfecto; que cuando tengo sexo, protagonizo una escena sumamente pornográfica; que mis padres no son mis padres, ni mis hermanos son mis hermanos y que mis amantes no son más que actores -eso suena muy cruel y for ever alone-; que cuando voy al baño, 'no, lo siento' les digo a mis televidentes, 'es la naturaleza y todos cagan como yo'.

Sí, muchas veces me encuentro hablando sola. Para rellenar, digo yo. Me hice experta en monólogos incoherentes frente al espejo, intérprete profesional en la ducha, actriz melodrámatica cuando llego atrasada a la pega, comediante de mala muerte con los amigos, actriz porno en la cama, y loca de remate para todo tipo de espectador.

A veces me pregunto si se reirán con mis excentricidades o si mi vida es tan fome que le cambian al canal. 

No sé si les ha pasado -yo creo que sí- que en ciertos momentos del día, se imaginan una canción soundtrack de fondo, como cuando estás con tu pareja, en un momento super romántico y suena una tierna melodía en tu cabeza o cuando caminas rápido por una calle oscura, un tanto urgido(a) donde, en mal chileno, no te entra ni una aguja y de pronto escuchas ese tunu nu nu... como la canción de la película 'Tiburón'; juras ser una gran estrella de Hollywood - aunque a mí me alcanza sólo para Bollywood - y sigues caminando, logrando una escena tal, digna para recibir el Óscar, un Golden Globe, un Copihue de Oro.

Esto me pasa muy seguido y ahora que lo pienso, creo que estoy dejando aflorar mi lado más egocentrista que jamás asumí tener. Pero también pienso que a muchos les ha pasado lo mismo, como el tipo que inventó The Truman Show, que me quitó la idea y lo pensó primero, por lo que bicho raro no soy.

 ¿O sí?...