15 de diciembre de 2015

Mis Amores: JP




"Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, 

pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama".

Georges Courteline





Después de la ruptura con 'G', sufrí tanto que comencé a canalizar todo ese sufrimiento en conquistar nuevos amores. Ya nada me importaba. Yo solo quería pasar la pena...

Se acercaba el verano del 2006, y conocí a 'P' en una fiesta. Me gustó porque era 'aggro' y tenía una pinta de mino dark que me atraía muchísimo. Tenía un piercing en la lengua... Ufff!... Salimos un par de veces, yo fui a su casa, él fue a la mía y se notaba que él quería algo más serio conmigo, pero yo no estaba interesada en eso. Yo seguía pensando en 'G'.
De un momento a otro me desaparecí y nunca más volví a saber de 'P'.
Claro, una vez me lo encontré en una micro, pero camufladamente me escabullí entre la gente y no me vio. 

Ese verano también conocí a Manuel. Un amor de verano corto, pero intenso. No voy a entrar en detalles sobre él. Manuel es especial.

En toda la locura de ese verano, en los que estaba ad portas de entrar a la universidad, seguía pensando en 'G' y buscaba las formas para poder olvidarme de él.

En el 2006 entré a la universidad y allí conocí a varios amigos con quienes luego formamos un grupo llamado 'El Pack12', porque eramos como unos 12 huevones mechones de la carrera de Pedagogía en Inglés. 

Dentro de ese grupo estaba 'W' y a mí él me gustó. Era histriónico, bueno para la talla y los chistes, conocía mucho sobre música y se parecía mucho al Claudio Valenzuela de Lucybell.
En un carrete que hicimos en la casa de la Jacque, donde asistió casi todo el Pack, no sé quién puso música y varios nos pusimos a bailar. Yo estaba de lo mejor bailando con mi amiga Lili, cuando de pronto se nos acerca 'W'. Como mi amiga sabía que me atraía 'W', se fue y me dejó bailando con él.
Todo iba bien, yo en las nubes porque él estaba allí, seduciéndome, pero todo se arruinó hasta que 'W' se me acerca para darme un beso y yo le corrí la cara. "Qué fácil" fue lo que pensé y me fui. Perdí todo mi interés por él.

Así pasé esos meses, sintiendo que cada muchacho que conquistaba, era una pequeña venganza. Me subía el ego, para qué les voy a mentir.

Una noche el Nacho hizo una fiesta en su casa y fui. Allí estaba 'G' y, por alguna extraña razón, estaba especialmente atento conmigo. Me sacó a bailar y hasta bebida me fue a buscar. Yo lo encontraba muy raro, pero me dejaba querer.
Esa noche no nos despegamos y bailamos juntos hasta que amaneció. Bajo una colcha, en el patio del Nacho, mientras varios dormían, nos pusimos a conversar de lo nuestro y decidimos pensar si volveríamos. Quedamos de juntarnos un día X y decirnos si queríamos o no volver a pololear. Yo me sentía muy feliz.

Fue en esa época en que conocí a 'JP'.

Miguel, compañero mío de la universidad y gran amigo hasta la fecha, prestó su casa para un carrete del Pack12. Él vivía muy cerca de mi casa, por lo que me dijo que me pasaría a buscar para que fuéramos a su casa.
Cuando llegaron a mi casa, estaban Miguel, Chio, Patty, 'W' y 'JP'.
Resulta que 'JP' es es el hermano mayor de 'W'.

Camino a la casa de Miguel, íbamos todos tonteando y el par de hermanitos me tomaron por los brazos y salimos corriendo por uno de los pasajes, muertos de la risa, como si hubiésemos estado volados.
Encontré esa cercanía extraña en un chico que venía conociendo, pero agradable.

Así como continuaba la noche, nos encontrábamos todos jugando cartas, tomando y fumando como chimenea. Luego los chicos deciden ir a comprar más copete y nos quedamos solos con 'JP' jugando a las cartas.

- Me dijeron que te gustaba mi hermano- Rompe el hielo 'JP'.
- Mmmm... sí, algo, ¿Por?
- Sólo te advierto que no le hagas daño, porque él ya ha sufrido mucho. Si no, te las verás conmigo - Me dice impertérrito, mientras seguía jugando a las cartas.

Lo quedé mirando con cara de asombro, pensando '¿Qué weá se cree este weón?'. Le lancé encima las cartas que tenía en la mano: 'Ya no quiero seguir jugando contigo.'

Me fui al sillón indignada y 'JP' me siguió.
Sentí un odio tan grande por él, porque no lo conocía y no era quien para amenazarme así. Me sentí tan mal que me puse a llorar, mientras 'JP' trataba de bajarle el perfil a lo sucedido. Al poco rato llegaron los chicos y nos vieron. Para pasar un poco el mal rato, salí a la terraza y 'JP' fue conmigo.

-¿Por qué te enojaste tanto con lo que te dije?
-¡¿Cómo no alterarme, si ni te conozco y me estas amenazando?!

Estuvimos mucho rato conversando, hasta que se aclaró el asunto. No sé por qué decidí contarle todo lo que me atormentaba y le conté sobre 'P', sobre 'W' y sobre todo 'G'. Le dije que yo no estaba ni ahí con su hermano, que sólo me había atraído, pero que en verdad yo quería a 'G', pero que él me había hecho sufrir mucho y ahora no sabía si debía o no volver con él.

- Pero... ¿Qué es lo que quieres tú? Tienes que decidirte por uno, pero hazlo para que tú seas feliz.

No pudo decirme algo mejor en ese momento. De pronto me di cuenta que ninguno de esos muchachos me haría feliz y que con 'G' no valía la pena volver.

- Gracias, de verdad, gracias por tus palabras.
- Está bien, ahora ven y dame un abrazo.

Fue un abrazo hermoso. Me sentía tan aliviada y agradecida con él, y lo abracé muy fuerte. Él, por su parte, también me tenía abrazada muy fuertemente. No recuerdo cuánto tiempo pasamos así, abrazados.

Con sus ojos negros brillantes me mira y me dice:

-¿Por qué me abrazaste tan fuerte?
- No sé. - le dije con una sonrisa - ¿Y tú?
- Porque a veces soy un hombre muy solitario...

'JP' era un hombre joven de 21 años, estudiaba Derecho, de poros revolucionarios y un poeta de alma. Vivía una vida muy sencilla y eso le era suficiente. Era un muchacho un tanto hippie, orgulloso de su Parral natal.


A los pocos días se cumplió la fecha que con 'G' habíamos acordado. Nos juntamos en uno de los pasajes de la villa y todo cambió para siempre: Ambos concordamos que no debíamos volver y que nos deseábamos lo mejor.
Con el tiempo nos seguimos viendo, nos juntábamos de vez en cuando a tomarnos alguna cerveza, conversar y reír muchísimo. A ambos nos da pena recordar esos viejos tiempos, porque si no hubiéramos sido tan tontos, otro gallo cantaría.
Hoy en día 'G' es feliz, se casó y tiene una hermosa bebita.

Siguiendo la historia con 'JP', nos seguimos comunicando por MSN y correo electrónico.
Él asistía a otra universidad y vivía junto con 'W' en una pensión a unas 6 cuadras de donde estaba mi universidad.

Recuerdo un día haber estado en mi pieza conversando con mi amiga Paola sobre todo lo que había pasado y de pronto me vi hablando mucho sobre 'JP'.

- Oye, weona, pero ¿A ti parece que este mino te gusta, cierto?
La miré con cara de asombro, porque ella se dio cuenta antes que yo.
- Pucha, ¡parece que sí!

Poco a poco nos fuimos conociendo y conversábamos a diario. Este fue el primer poema de su autoría que me envió:



Conversándole al aire

Santiago Paz



¿Por qué estás en mi cabeza?
Yo no te quiero ahí.
Te quiero lejos de mis pensamientos
Fuera de mi imaginación
De los sueños que de noche tengo



¿Por qué no te vas a otro lado?
Insistes en meterte por ahí.
¡Deja tranquila a mi cabeza!
Vete de mi mente
No te quiero enclavada ahí.



¿Sabes donde te quiero?
Pegada en el sabor de un beso
Tomada de mi mano
Abrazada a mi cuerpo
Desvanecida en una voz.



Allí es donde te quiero
No en mi mente
Ni en un pensamiento.
Te quiero de carne y hueso
No en una maquinación.



¿Qué vas a saber tú?
Ni siquiera me oyes.
Ni siquiera lo sabes
Ni siquiera me ves
Solo sabes soledad.



¿Sabes cómo estoy?
¿Entiendes cómo estoy?
No, no lo sabes.
Eres sólo mi imaginación
No es más que un sueño.



Ni eso eres.
No eres ni un sueño.
Eres otra cosa.
Estás allí.
Pero no me ves.



No eres ni un producto
De un mísero sentimiento.
Eres un deseo.
Y no sé si los deseos
Pueden ser de verdad. 







A los pocos días pasó a saludarnos a la universidad y ofreció acompañarme hasta mi casa.
Ese día me dio el primer beso, en la escalera de salida del Metro Las Rejas.

Comenzamos a andar y al poco tiempo me pidió pololeo.

Me gustaba estar con él. Después de la universidad me pasaba a la pensión y pasábamos las tardes enteras haciendo el amor. Los dos piluchos, tirados en el piso, con la ventana abierta, el sol nos calentaba el cuerpo, mientras nosotros nos dejábamos seducir por el sabor de un cigarro compartido.

Éramos felices con lo que teníamos, y aunque casi siempre andábamos sin ni uno, nos las arreglábamos para salir y divertirnos. Paseábamos por Santiago y él me contaba cada detalle, como quien fuera un guía turístico y yo lo miraba asombrada.

Lo genial de 'JP' era que apañaba a todo y siempre estaba dispuesto a hacer cosas nuevas. Me gustaba que fuera bueno para cocinar, que no le molestara compartir conmigo sus cigarros, que un día que llegué empapada a la pensión, dejó mis zapatos calentando en un calefactor y me hizo el amor hasta que se nos hizo tarde, y tuvo que acompañarme a la casa y mi papá nos retó mucho por la hora.

Nunca olvidaré que una vez trabajó de extra en un comercial de la Roja rumbo a Sudáfrica 2010, y con la plata que ganó, me iba a comprar los pasajes para ir a Parral a conocer a su familia. Lamentablemente, mi papá no nos dio permiso.

Esos días que estuvimos separados, él en Parral con su gente y yo en Santiago, extrañándolo, nos compramos unos cuadernos y cada uno debía escribir cada día lo que hacíamos.
Yo le llené muchas hojas, que fueron a parar no sé donde cuando terminamos.

Yo aún conservo ese cuadernito que él me llenó de cartas y sonetos...








Todo fue cambiando para el final de ese año 2006 y por culpa mía.









Continuará...                 

6 de diciembre de 2015

Mis Amores: G




"Como ha plantado, recoge; así es el campo del karma".
Sri Guru Granth Sahib



Con mis amigas de la villa solíamos juntarnos por las tardes, después del colegio, a dar largas caminatas por las calles y pasajes del barrio. Podíamos caminar un par de horas, simplemente hablando de la vida, los chicos, el colegio, y un sinfín de temas del día a día. Yo tenía 17 años.

Recuerdo una noche en la que había salido con mi amiga Natalia y su prima Nicole, cuando por avenida Providencia nos encontramos con dos muchachos. Nos quedamos mirando, nos reímos y seguimos caminando. Al rato después, nos volvemos a encontrar con los mismos muchachos y se nos acercan. Eran Carlos e Ignacio. Ellos nos presentaron a sus otros dos amigos, Ismael y 'G'.

Comenzamos a formar un grupo y carreteábamos casi siempre en casa del Nacho. También los chicos nos acompañaban de vez en cuando en nuestras caminatas nocturnas o simplemente íbamos a lesear todos al Zanjón de la Aguada.

De principio, a mí no me gustaba 'G', sino Carlos, o más conocido como 'El Fanta', por ser tan blanco como un fantasma. 
Pero a Carlos le gustaba a la Natalia, y a Natalia gustaba del Nacho y Nacho gustaba también de Natalia. Pronto supe que yo le gustaba a Ismael -el más pequeño del grupo- y una noche, 'esa' noche, supe que también le gustaba a 'G'.

Con 'G' nos convertimos en muy buenos amigos al principio. A veces salíamos los dos o con la Natty a caminar. Nos gustaba mucho tontear por cualquier cosa y en las fiestas casi siempre bailábamos juntos. ¡Y sí que bailaba muy bien!
Sin embargo, no me había dado cuenta que yo le atraía.

Fue una noche de marzo, creo, en que se haría cambio horario (Horario de Invierno), por lo que en vez de ser las 00:00 hrs. del día siguiente, serían nuevamente las 23:00 horas del día en curso.

Yo venía llegando de la casa de mi abuela, cuando Jacqueline -amiga de la villa y a quién le presenté a los chicos, por lo que se había hecho parte del grupo- va a mi casa a buscarme.

- Weona, te vas a morir con la noticia que supe - Me dice la Jaco, sobreexcitada. 
- ¿Qué pasa?
- ¡El Mono me dijo que le gustabas! ¡Vamos, que te está esperando!

Mono era el sobrenombre de 'G'. Todos le decíamos así.
Acompañé a mi amiga, y estaban todos en el Zanjón. Yo hice como que no sabía nada y todo fue normal. De pronto, 'G' me pide que lo acompañe a su casa a buscar algo, así que fui con él.

Fue en ese momento, en el que estábamos solos, que me confiesa que yo le gustaba y me pregunta si quería pololear con él.
Fueron muchos los pensamientos que se me vinieron a la cabeza y me di cuenta que él era un gran chico, que siempre había sido lindo conmigo, que me gustaba su sonrisa y la pasábamos bien juntos. 
Le dije que sí.

No recuerdo muy bien cuántos meses duramos juntos, pero no fueron muchos. Sólo recuerdo con exactitud el día que hice que todo cambiara y hasta el día de hoy, nos ha marcado a ambos.

Estábamos sentados cerca del Zanjón, tirando piedras al agua, contemplando la noche. La situación era incómoda y él lo notó.

- Ximena, ¿Todavía me quieres? - Me preguntó con cara seria, pero con los ojos tristes.
Lo miré y sentí una gran pena, mas tenía que ser honesta.
- Te quiero... pero sólo como amigo.

Desde días venía pensando que realmente lo veía más como un amigo que como un pololo, pero no me atrevía a terminar con él. Cómo habré sido de fría, que él mismo lo notó.

Ese día terminamos, y yo seguí con mi vida. Los del grupo me habían dicho lo mucho que lo había herido, que 'G' estaba muy triste.

Al poco tiempo, 'G' volvió a juntarse con nosotros y volvimos a ser amigos inseparables. Leseábamos juntos, nos reíamos de todo y poco a poco todo se fue dando vuelta. Llegó un punto en que lo que yo sentía por 'G' pasó a ser más que cariño de amistad y me fui enamorando de él.

El Karma supo ponerme en mi lugar. Era yo quien sufría por 'G'. Sin bien volvimos a pololear, ya nada era igual. 'G' poco se preocupaba por mí, salía a carretear con sus amigos y jamás me contaba lo que hacía. Sentía que estaba conmigo por estar, pero que él ya no me quería como yo lo estaba queriendo a él. 

Estuvimos juntos otros cuantos meses, hasta que una noche me pidió 'un tiempo' y todo se acabó.

Sufrí tanto...


Continuará...




































Pero siempre te he tenido un cariño especial. Lo sabes.


30 de noviembre de 2015

Mis Amores: M


“Hay que escuchar a la cabeza, pero dejar hablar al corazón”. 
Marguerite Yourcenar


Corría el año 2003. Yo tenía 15 años. 
Era una mocosa rebelde. Sí, pasé por la etapa 'Darks' y me creía 'Aggro'. Por esos tiempos se ponía de moda el Nu (New) Metal, los primeros peinados medios 'emo', los ojos intensamente delineados en hombres y mujeres, las mochilas llenas de parches de las bandas, cinturones, pulseras y collares con remaches. Ropa negra, roja y blanca. Yo era Aggro. 

Un día, mi mejor amiga Katty decide hacer una fiesta en su casa y allí conocí a 'M'.

Él era primo de mi mejor amiga. Él era Punky. 
'M' andaba con un amigo y ese día nos montamos en el furgón del papá de la Katty a lesear. Estaba 'M', su amigo, la Katty, su andante, la Pola y yo. 
Entre leseo y leseo, nos pusimos a jugar a las 'gomitas'. Todo bien hasta que se me ocurre sacarle una gomita de la boca a 'M' y pasé muy de largo y le mordí el labio. Me reí mientras él se tocaba el labio en señal de dolor, riéndose también. En la siguiente gomita me esperaba el primer beso de 'M'. 

Trato y trato de acordarme cómo comenzamos a pololear, pero no lo recuerdo. ¡Genial!
Será porque fue un pololeo medio fome, hay que decirlo. 
Por esos tiempos 'M' se estaba quedando en la casa de mi amiga. No iba al colegio, era un rebelde. Yo iba a la casa de la Katty a ver a 'M' o él iba a mi casa. 

Hacíamos lo que los 'pololos' hacen, salíamos juntos, siempre acompañados por mi amiga chaperona Katty. 
Lo que me gustaba de 'M' era que él era un chico 'Dark' como yo, y me gustaba poder comentar de música, gustos afines y ser unos odia/mundo juntos.

Recuerdo que la mamá de 'M' me quería mucho. En una oportunidad me mandó de regalo un letrerito hecho en tela y soft que decía 'Mi Pieza' y yo lo colgué en mi muro. Lo encontré de lo más tierno. 
No sé por qué ella me tenía tanto cariño. El segundo mejor recuerdo que tengo de ella fue cuando me gradué de 4to Medio y fue con su hermana, la mamá de la Katty, a la ceremonia (para ese entonces yo ya no era su nuera). Ella se sentó al lado de mi madre, quién le contó de la pelea que había tenido yo con mi padre y el por qué él no había ido a mi ceremonia de graduación. Al concluir el acto, ella se me acercó y me dijo que no estuviera triste: 'Una nunca debe depender de un hombre, porque no siempre se quedan al lado de una. Siempre debes ser independiente y feliz'. 
Ella murió de cáncer hace varios años atrás. 
Nunca la olvidaré.

En fin. La verdad es que hubieron pocos momentos lindos en mi relación con 'M', él no era muy atento y a veces pensaba que él no me quería lo suficiente.
Nuestra relación duró un par de meses. Terminé con él porque ya no lo quería como para seguir pololeando. 

Sólo conservo un recuerdo, el más lindo:

Habíamos empezado a pololear hace muy poco. Mi padre no me daba permiso para ver a 'M', pero con la Katty y la Pola nos la arreglamos para ir a visitarlo y nos pegaos el pique una tarde en micro a verlo a Huechuraba. Conocí su casa y a sus amigos. Fue una tarde muy linda.
De regreso a casa, la mamá de 'M' y él nos fueron a dejar a Maipú. Íbamos en la micro, y yo iba sentada al lado de él. Apoyo mi cabeza en su hombro y él me toma de la mano. La radio encendida, se escucha "Está lloviendo, ¿Quieres dar un paseo hasta casa?..."
"... Y te amo, te amo, te amo" mientras nos mirábamos a los ojos y sonreíamos...

Franco Simone - Te Amo





N. de A.: En este diario que escribí a mis 15 aparecen todos los detalles de esa relación. Fue divertido leer mis pensamientos más íntimos. Qué inocencia...

21 de noviembre de 2015

Mis Amores: O


“El amor nunca tiene razones, y la falta del amor tampoco. 
Todo son milagros”. 
Eugene O’ Neill 



A 'O' lo conocí de pequeña. Era un vecino de la villa. Nunca le presté atención. En esos años yo sólo fantaseaba con muchachos que no podía tener, amores platónicos que llenaban mi cabeza de cursilerías, romanticismo inexperto de una chiquilla de tan sólo 14 años. 

Por supuesto que desde muy niña me llamaron la atención los hombres y siempre había algún muchacho que me gustara, ya sea un cantante pop, un personaje de telenovela o alguno que otro compañerito de colegio. 

Mi primer beso lo recuerdo haber dado a los 4 o 5 años de edad, con un vecino del pasaje. Iba a su casa a jugar al 'Papá y a la Mamá' y siempre lograba convencerlo de que nos escondiéramos en la bodega de las herramientas o detrás de una carretilla. Allí lo agarraba a besos como los de las teleseries, con lengua y todo. Besaba rico.
Fuera de esa experiencia, yo no conocí a nadie que se interesara en mí hasta que apareció 'O'.

Fue el verano del 2002. Por las tardes me juntaba con mis amigas de la villa a conversar y pasar el rato. 

Una tarde en particular, dos niñas -hermanas menores de mis amigas- se me acercan y me extienden un Nikolo. 'Te lo mandó el 'O'' me dijeron. Yo quedé petrificada.

'¿Un chocolate para mí? ¡¿Y de parte de un hombre?!' mi cabeza se llenaba de preguntas mientras mis mejillas se ruborizaban completamente. Jamás un muchacho se había fijado en mí, o al menos nunca me lo había hecho saber.
Esa noche no pude dejar de pensar en lo que había pasado y, por primera vez, miraba al 'O' con otros ojos.

Al día siguiente, venía llegando a casa junto a mi familia y en lo que bajo del auto, las mismas niñas se me acercan y me dicen que 'O' quiere hablar conmigo, que va a estar en la casa de Francisco para que yo vaya.

No sé de dónde junté tanta valentía y partí a hablar con 'O'. 

Fue una escena muy tierna: Salió con una sonrisa amplia, pero vergonzosa. Me preguntó cómo estaba y esas cosas. No recuerdo muy bien lo que hablamos. Yo estaba muy nerviosa y me di cuenta que mi padre había salido a mirar dónde andaba.
Sólo recuerdo el momento mágico en el cual él hizo que mi infancia quedara atrás por siempre: '¿Quieres andar conmigo?'
Después de un tímido sí, vi a mi papá asomarse por el pasaje y le dije a 'O' que me tenía que ir. 

Se aproximaba la navidad y puedo decir que fue una de las navidades más lindas que pasé. A pesar de que mi padre se dio cuenta de que había un 'jote' dando vueltas y me restringió las salidas, era romántico estar asomada a la ventana esperando que pasara. Y él sí que se paseaba muchas veces por frente de mi casa. Muchas. Nuestras miradas se cruzaban furtivamente y mi corazón se llenaba de alegría. Me costaba creer que le gustara a un muchacho.

Pasamos así casi todo el verano. Para navidad él me regaló una caja de bombones con forma de corazón. 

'O' era un chiquillo tranquilo de 16 años. Pasaba todo el tiempo jugando videojuegos Nintendo. Sí, era perno y muy quitado de bulla. Era muy alto. Me gustaba su sonrisa. 

Un día le dije que fuéramos al supermercado a tomar helado. Nuestra primera cita. Escogí uno de los vestidos más lindos que tenía y partí. Hablamos un poco y yo seguía muy, muy tímida y nerviosa.

Después de comer helado regresamos a casa y me invitó a ir a la suya. Entramos y me di cuenta que estábamos solos. Fue incómodo porque no sabía qué hacer. Había una tensión sexual muy grande entre los dos y me aterraba la idea de dejarnos llevar. Muy respetuosamente le dije que me tenía que ir. Al salir, unos niños de la villa gritaron: 'El 'O' al fin dejó de ser virgen' y yo no podía estar más avergonzada. Corrí a casa.

Llegando Febrero mis padres me llevaron de vacaciones a la playa. No tenía contacto con 'O'. Pasaron los días y sólo pensaba en él. Una tortura.

De regreso a Santiago todo había cambiado: Me había llegado el rumor de que el 'O' estaba pololeando con una muchacha de otra villa. 

Esa fue mi primera desilusión de amor.

Evitaba encontrármelo por las calles y lo odiaba mucho, por no tener los cojones de decirme 'terminamos'.

Al poco tiempo dejó embarazada a esa polola y tuvieron una hija. Se graduó de Abogado y después de varios años comencé a saludarlo cada que nos topábamos en la calle. Ya no lo odiaba. No había razón... sólo fue un corto amor de verano.

Nunca nos dimos un beso...

24 de agosto de 2015

Jamás se regresa...



"No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe.
No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.
No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía, o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.
No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.
No te enamores de una mujer intensa, púdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa..."

Autora: Martha Rivera Garrido

12 de junio de 2015

Avanzar









No me quiero tomar las atribuciones. Ya es tarde para todo.
Soy feliz junto a alguien más.

Olvidarme es lo más sano. Créeme. 

No volveré.